Test drive

Ford Ranger 2013 a prueba en México

Manejamos la renovada pickup mediana de la marca

Ford Ranger 2013 a prueba en México

Antecedentes

La Ford Ranger es un producto que no había cambiado desde hace mucho tiempo y que para este 2013 (se esperaba su llegada desde antes, pero el tema del Acuerdo de Complementación Económica No 55 en Argentina no lo hizo posible) llega con una plataforma completamente nueva y global.

Como comentábamos, este nuevo producto de Ford proviene de la fábrica de Argentina y fue diseñado por el equipo de la marca en Australia.

Se presentó en 2011 y debido a su tamaño –mucho más grande que la anterior generación- que se acerca a la F-150, México es el único país en Norteamérica en obtener ambos productos.

Como dato adicional, existe un símil en el portafolio de productos de Mazda, conocido como Mazda BT-50.

A nuestro país llega en dos versiones Crew Cab, XL y XLT (versión que probamos) por ahora, pero se esperan una variante a diésel y otra más con un V6 bajo el cofre que podría incorporar la transmisión automática y tracción integral.

 

Características técnicas y mecánicas

La nueva Ford Ranger 2013 cuenta con un motor de cuatro cilindros 2.5L a gasolina que entrega una potencia de 164 Hp y un torque de 167 Lb-pie –un balance ideal para este tipo de vehículos de trabajo. Está acoplado a una transmisión manual de cinco velocidades que manda la tracción al eje posterior únicamente.

Los frenos (con ABS sólo para la versión que probamos que fue la tope XLT Doble Cabina) son de disco para el eje delantero y de tambor atrás. En la versión tope encontramos también control de estabilidad y de tracción.

Para la suspensión, cuenta con un arreglo bastante común en el segmento, delantera independiente de doble horquilla y trasera con eje rígido, muelle y amortiguador de gas.

Las dimensiones de la Ranger 2013 son: 5,359mm de largo, 1,815mm de alto y 1,850mm de ancho con una distancia entre ejes de 3,220mm y una altura respecto al piso de 232mm.

La caja de carga mide 1,549mm de largo y 1,560mm de ancho, lo que da como resultado un volumen de 1.18m3 y una capacidad de carga de hasta 1,420Kg en la versión de entrada (1,342Kg para la que probamos).

 

Interior

Al ser un vehículo orientado al trabajo, no esperábamos un interior lujoso pero sí encontramos bastante plásticos duros y terminados no muy buenos. Afortunadamente todo se siente muy bien ensamblado, lo que provoca que la cabina sea realmente silenciosa.

En ambas versiones encontramos asientos de tela, sólo que la versión XL sí está mucho más austera en términos de entretenimiento (no cuenta con radio) y seguridad (no se nos olvide el tema de la falta de ABS).

En el tope de gama que probamos, encontramos rines de 16 pulgadas de aluminio, sensores de reversa, faros de niebla y en el interior una pantalla multifunción (quienes manejen un Fiesta se sentirán familiarizados) de 4.2 pulgadas en el tablero que integra el sistema de audio AM/FM/CD, MP3 con entrada auxiliar, cuatro bocinas y dos tweeters.

 

Manejo

Lo primero que llamó nuestra atención es cuánto creció respecto al modelo anterior. Con más de 5m de largo es casi tan grande como una F-150. Afortunadamente no es tan ancha y con las ventanas y espejos de grandes dimensiones resulta ser un vehículo fácil de maniobrar.

La potencia del motor cumple bien pues no es la más rápida pero trabajando los cambios de la transmisión se logra exprimir mejor el torque y la potencia del 2.5L.

La suspensión, como en toda pickup con eje rígido y muelles, se siente un tanto brincona cuando el piso no está completamente parejo, pero es parte de la experiencia de manejar un vehículo como éste. Los frenos sí podrían ser un poco más potentes, o por lo menos nos gustaría sentir mayor seguridad en cuanto a la potencia de frenado.

Más arriba comentábamos la calidad de los plásticos interiores. Los terminados no son de la mejor calidad -algo común en un vehículo de trabajo- pero sí encontramos varios espacios entre las piezas que dejan mucho que desear. Ahora, lo importante como la estructura debajo de la camioneta y de la cabina se siente sólida como roca, esto sin duda es lo más importante en un vehículo de este tipo y nos inspiró mucha confianza tanto en manejo como en durabilidad.

 

Conclusión

La Ford Ranger 2013 es un buen producto, hecha para el trabajo y para cargar, sí tiene algunos detalles de calidad en el interior menores pero la parte más importante que es la estructura se siente sólida y bien ensamblada. Creemos que por el precio es una buena compra tomando en cuenta el tamaño y la capacidad de carga. Además, al ser Crew Cab, puede alojar hasta a cinco personas en un nivel muy alto de comodidad. Nos gustaría haber visto más seguridad de serie para todas las versiones y las bolsas de aire que hoy en día deberían de ser obligatorias para un vehículo así.

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