Test drive

Manejamos el Renault Sandero RS 2016

Manejamos la versión deportiva del pequeño hatchback, desarrollada por la división Renault Sport en Francia

Manejamos el Renault Sandero RS 2016

Antecedentes

Esta es la primera vez que Renault Sport pone sus manos a un producto que no es fabricado en Francia. Como bien sabemos, la familia Sandero/Stepway/Logan, en realidad pertenecen a la marca rumana Dacia, la cual también forma parte del Grupo Renault-Nissan y se fabrican en la planta de la marca del rombo en Brasil. Así que esta versión RS es histórica.

Las diferencias empiezan desde lo estético pues el Sandero RS 2016 se distingue de las versiones normales por fascias deportivas con luces de conducción diurna de LED y el labio con acabado metalizado en la parte inferior, los rines de aluminio en color negro, faros oscurecidos, faldones laterales, salida de escape doble cromada y difusor trasero. También encontramos calcomanías en los costados y por supuesto emblemas de Renault Sport.

 

Características técnicas y mecánicas

Si piensas que sólo se trata de un tratamiento estético, te equivocas ya que Renault Sport realmente se preocupó por desarrollar un vehículo digno de portar las insignias R.S. Mecánicamente encontramos un motor más grande, ahora es el cuatro cilindros pero de 2.0L con 145 caballos de fuerza –el mismo de la Renault Duster- acoplado a una transmisión manual de seis velocidades. Los cambios también se hacen presentes en la suspensión más baja y firme, los frenos de disco en las cuatro ruedas y la dirección que es más directa. El resultado es un auto muy parecido a lo que era el Clio Sport de 2001, sólo con un poco menos de potencia pero también de peso. Con sólo 1,150Kg de peso en la báscula, logra acelerar de 0 a 100 Km/h en 8.5seg, nada mal para un auto de estas proporciones y precio.

 

Confort

El interior tiene elementos interesantes como los asientos deportivos con detalles R.S., el volante deportivo más grueso, el pomo de la palanca, detalles en color rojo en el tablero y el panel de instrumentos exclusivo para esta versión. El equipamiento será el máximo que podremos encontrar en el Sandero, con sistema de control de clima automático de una zona, el sistema de info-entretenimiento Media NAV que consta de una pantalla sensible al tacto con navegador, radio AM/FM/USB/MP3/Aux y control de velocidad crucero que además se complementa con un limitador de velocidad que podemos puede ser muy útil cuando se deja el auto en un valet parking por ejemplo.

La calidad de los plásticos cumple, pero la verdad es que sí encontramos mejores en el mismo segmento pues el tablero y prácticamente todo fue tomado del Sandero normal. Sin embargo el ensamble nos dejó satisfechos pues se siente robusto, durable y libre de ruidos por piezas sueltas.

Algo que nos llamó la atención es la ubicación de los interruptores para los cristales traseros que se encuentran en la consola central. Esto obviamente es para aminorar costos pero no resulta tan práctico cuando se viaja en la parte trasera.

En el tema de seguridad encontramos dos bolsas de aire frontales, ABS y control de tracción. Este último se puede desactivar mediante el modo de manejo Sport al dejar presionado el botón de R.S. en la consola central.

 

Manejo

La puesta a punto de la suspensión hace que se sienta como otro auto completamente diferente al Sandero “a secas”. No sólo es más dura sino también se percibe mucho más robusta y durable, también, por extraño que resulte –pues es una suspensión orientada al desempeño y agarre en las curvas- también filtra mejor los ruidos que se producen por el rodamiento.

La potencia del motor la encontramos en la parte alta del tacómetro, así que es necesario revolucionarlo para exprimir mejor las bondades de este pequeño hot hatch y gracias a la relación corta de la transmisión, cada que realizas un cambio ascendente, éstas no caen mucho, manteniéndote en la curva de potencia y torque.

Al apretar el botón de Sport en la consola central, realmente se percibe un cambio pues el motor sube más rápido de revoluciones y el acelerador responde inmediatamente.

Hablando del desempeño en general de este Sandero Renault Sport, nosotros quedamos completamente convencidos que en realidad se preocuparon por otorgarle el mismo desarrollo que a otros productos de la marca como lo han sido el Clio y Mégane por muchas generaciones. La dirección se siente súper precisa, directa y en conjunto con la suspensión, ofrece una respuesta muy rápida para los cambios de dirección. Definitivamente en las manos correctas, éste pequeño Sandero puede darle una cátedra de manejo a autos de precio más alto.

Donde se siente más cómodo o como decimos coloquialmente, en “su mero mole”, es en carreteras de curvas cerradas o pistas cortas pues arriba de los 160 Km/h se empieza a perder empuje del motor y sobrepasa las 5,000 revoluciones por minuto, provocando que no sea tan confortable por el ruido.

La verdad nos resultó difícil comportarnos y soltar el acelerador durante nuestro periodo de prueba, así que el consumo de combustible no fue el mejor. La mejor cifra de consumo rondó los 12.4 Kilómetros por litro y la peor, cerca de los 9.6. El Sandero RS te invita a manejar rápido y de hecho cada vez que nos subíamos, teníamos que apretar el botón de sport.

Si de algo nos tenemos que quejar es del recorrido de la palanca de cambios que si bien es corto, no es muy preciso, provocando que titubees de vez en cuando para saber si metiste 3ª ó 5ª velocidad.

 

Conclusión

Como podrás haber adivinado, el Renault Sandero RS 2016 nos gustó y mucho pues fue una grata sorpresa encontrar que los cambios fueron serios y no nada más un poco de estética y mayor potencia. El desarrollo de Renault Sport fue exactamente el que podríamos esperar, haciendo de este pequeño subcompacto desarrollado para mercados emergentes como el nuestro, un verdadero deportivo.

Finalmente, si te preocupa la durabilidad, puedes estar tranquilo pues durante nuestras pruebas no se quejó en lo absoluto pero todavía más importante, cuando recorrimos una parte de la famosísima Carrera Panamericana a bordo de este auto hace unos meses, encontramos que lo hicieron sin problemas, con las mismas llantas y frenos por más de 3 mil kilómetros a ritmos de carrera –o sea a todo, todo el tiempo.

Hablando de competencia, la tiene muy fácil pues el que más se le acerca es el Suzuki Swift Sport que cuesta 14 mil pesos más y tiene un motor más pequeño. Los siguientes en la lista tendrían que ser el Ford Fiesta ST, SEAT Ibiza CUPRA, Peugeot 208 GT y el Volkswagen Nuevo Polo GTI cuyos precios superan los $300,000 pesos. Y probablemente en una pista trabada, el Sandero les pueda dar un buen dolor de cabeza. Creemos que la relación valor-precio-desempeño es de las mejores que puedes encontrar en el mercado mexicano por ahora.

Probablemente en lo único que se queda corto es en la seguridad pues el Sandero no fue concebido para alojar más bolsas de aire, así que la versión RS se queda únicamente con dos.

¿Qué te parece este pequeño “hot hatch” euro-latinoamericano?

 

 

Probamos a fondo el Renault Sandero RS 2016

Héctor Mañón recomienda

¿Qué opinas? Cuéntanos