Manejamos el Mazda MX-5 RF 2017
15-03-2017 Reportes de Manejo

Manejamos el Mazda MX-5 RF 2017

Tan ágil y divertido como su hermano roadster, pero además Coupé y Convertible a la vez

Antecedentes

No es la primera vez que Mazda ofrece un toldo rígido retráctil en su icónico MX-5 o Miata como también se le conoce. La tercera generación vio llegar esta solución y con ello, un sorprendente crecimiento en ventas; estaba claro, el consumidor recibió de manera inmejorable la opción de tener un vehículo cerrado y por lo tanto mejor aislado acústica y térmicamente hablando.

Sin embargo, no todo fue miel sobre hojuelas, el MX-5 CC era un auto más pesado de lo que la firma hubiera querido, y en consecuencia perdió buena parte del espíritu deportivo y ágil que obligadamente debiera ofrecer.

El Mazda MX-5 RF debutó en el Auto Show de NY 2016

Mazda sabía que era indispensable volver a ofrecer un MX-5 con techo duro retráctil, el volumen lo justifica, pero también que tenía que asegurarse de que en el proceso, su icónico vehículo no perdiera esa esencia que lo hace uno de los mejores deportivos del mercado. El resultado debutó el año pasado, en el marco del Auto Show de Nueva York, presumiendo además el poco creativo apellido RF que significa Retractable Fastback, pero eso sí ostentando una silueta encantadora ya sea en forma de coupé o de convertible.

 

Características técnicas y mecánicas

Bajo el cofre habita el mismo cuatro cilindros de 2.0 litros Skyactiv con 155 hp y 148 lb-pie de torque de su hermano roadster, pero en esta ocasión se acopla a una transmisión automática de seis velocidades con paletas de cambio detrás del volante que envía la potencia como no podía ser de otra forma, al eje posterior.

+El RF incorpora una transmisión automática de 6 velocidades

El Mazda MX-5 RF en estricto sentido ya no es un roadster, más bien se trata de descapotable tipo Targa o T-Top y esto tiene una razón de ser, al ser más corto que antes, el toldo rígido no cabía sin sacrificar la cajuela. Por lo tanto, los ingenieros recurriendo nuevamente al ingenio que les conocemos, propusieron otra solución, un toldo completamente automático que se abre y cierra en apenas 12 segundos, a una velocidad no mayor a 10 km/h y en el cual, la sección posterior queda siempre visible, levantándose solamente para guardar el pequeño segmento que cubre las cabezas de los ocupantes.

Lo anterior, además de conferirle una personalidad completamente diferente con respecto del roadster de techo de lona, permitió que el MX-5 RF mantuviera intacta la cajuela de 127 litros, sacrificando únicamente unos pequeños compartimientos ubicados detrás de los asientos.

Mantiene los 127 litros de capacidad de cajuela

Asimismo, con la transformación ganó únicamente 45 kilos, para detener la báscula en los 1,129 kilos. Mientras que la suspensión de doble horquilla adelante y multibrazo atrás ahora es un poco más rígida para seguir ofreciendo el manejo ágil, preciso y divertido que caracteriza a la cuarta entrega del Miata. La dirección por su parte también fue revisada a efectos de ser preservar la rapidez necesaria.

Por lo que hace a la seguridad, encontramos bolsas de aire frontales y laterales, ABS y Control de Estabilidad, adolece de cámara de reversa y que la verdad no le vendría nada mal, ya que la visibilidad hacia atrás no es de lo mejor.

 

Confort

Al interior, el MX-5 RF es reducido, una persona de 1.80 ya queda demasiado cerca del toldo y por lo tanto ya no viaja tan cómoda, lo mismo sucede si la masa de los ocupantes es considerable.

La posición de manejo si eres de talla media como yo, es inmejorable, alineada perfectamente entre pedales y volante, aunque este último no cuenta con ajuste de profundidad, el espacio es tan contenido que no se necesita demasiado.

La practicidad no es un punto fuerte del MX-5 RF, encontramos pocos espacios para guardar objetos, una guantera ubicada entre los asientos y otro espacio pequeño en la parte inferior del tablero, lo suficientemente grande como para albergar tu teléfono, mientras que entre los asientos hay otro espacio, que es tan pequeño que solo servirá para guardar algo de dinero o un tag.

Por su parte, la calidad de materiales y ensamble no tiene queja alguna, todo lo que vemos y tocamos se percibe de buena factura, con la disposición de elementos que ya conocemos en la firma. Se mantiene la pantalla táctil a color en la parte central superior del tablero que se opera mediante el control ubicado en la consola central y desde donde podemos acceder a las diferentes funciones como: Sistema de Audio, Teléfono, etc.

 

Manejo

Tras el volante, y para tranquilidad de todos, el Mazda MX-5 RF sí es tan ágil y comunicativo como su hermano con techo de lona, mantiene esa gran virtud de divertir al conductor incluso a ritmos de 80 km/h, algo que en cualquier otro deportivo solo podría resultar en aburrición total.

He de confesar que me preocupaba un poco el hecho de que la marca hubiera optado por endurecer la suspensión, y es que uno de los grandes atributos del Miata es que el ajuste es lo suficientemente suave para brindar trayectos largos con total comodidad, por lo que una puesta a punto más radical supondría un sacrificio en ese aspecto. Sin embargo, en la práctica el cambio no se alcanza a percibir y el RF es tan confortable como puede ser un biplaza tan cercano al piso.

Al cabo de un paso de montaña te dolerá la cara de tanto sonreír

La velocidad no es una de sus fortalezas, un 0 – 100 km/h en 7.3 segundos no se puede catalogar como rápido para estándares actuales, sin embargo esto nunca fue el objetivo del MX-5, aunque tampoco se siente falto de potencia, sobre todo al arranque. Aquí se trata de disfrutar el camino y las sensaciones que el vehículo transmite al conductor. Es tan noble y predecible como siempre, apunta con precisión quirúrgica y se planta a la perfección al enlazar las curvas, lo que garantiza que al cabo de un paso de montaña te dolerá la cara de tanto sonreír.

No puedo dejar de mencionar que hay un inconveniente a considerar en este vehículo, cuando circulamos con el toldo abierto, se produce una turbulencia de viento que genera bastante ruido, mismo que aumenta conforme proporcionalmente con la velocidad. Por lo que por arriba de 120 km/h ya resulta incómodo, más aún si andamos de esta forma por un trayecto largo, mejora un con los vidrios arriba, pero no se soluciona por completo.

La caja automática brinda buena dosis de confort, aunque si me lo preguntan, sería ideal que también existiera una opción manual, pensando en los cada vez más escasos puristas. La transmisión Skyactiv-D es razonablemente rápida, sin ser una de doble clutch, pero permite aprovechar bien la curva de par que dicho sea de paso es muy consistente a bajo y medio régimen, más aun cuando optamos por el modo manual y las paletas de cambio.

 

Conclusión

El Mazda MX-5 RF es tan divertido y ágil como su hermano roadster, a todos los entusiastas, les alegrará mucho saber que el sacrificio es marginal, en comparación con la adición del toldo rígido retráctil que además de mejorar el aislamiento del habitáculo, permite obtener un coupé, o bien un convertible.

La diferencia en precios sí es considerable, para ser exactos, aunque la diferenciación está muy bien lograda y va mucho más allá de una transmisión automática. Estéticamente el RF es espectacular ya sea con toldo cerrado o abierto, roba miradas por donde pase.

Evidentemente al ser un biplaza tan pequeño, es un hecho que el Mazda MX-5 RF es un tercer auto, un capricho reservado para esos momentos en los que se el trayecto podría ser incluso más importante que el destino.

 

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