Volkswagen Golf R 2018 se presenta
17-10-2017 Lanzamientos

Volkswagen Golf R 2018 se presenta

Los puristas y admiradores del modelo agradecen que sea de dos puertas.

Volkswagen nos hace una develación importante, una de las más esperadas del año, si bien no es un vehículo de volumen, es un ícono de la marca; hablamos del Golf R, que viene a completar el abanico de opciones de ese popular hatchback, que ha vendido muchos más autos que el venerable Vocho, y que está en producción desde mitad de los setenta.

Hablar de Golf, es hablar de un segmento que VW popularizó globalmente, si bien la marca alemana no inventó los hatchbacks, los masificó y le llevó a un segmento de los compradores un vehículo ágil y divertido, y con esta premisa creó en 1976 la versión GTi, que se trataba de un auto utilitario con prestaciones de deportivo, nace el segmento de los “Hot Hatches” y así se empeiza a crear la leyenda de los vehículos “baratos” que ponían en aprietos a los grandes deportivos, todas las marcas –sobre todo europeas- siguen esta tendencia y por consiguiente la férrea competencia entre las mismas, por tener el Hot Hatch más veloz. A raíz de ello a VW se le ocurre algo loco y descabellado: Crear el Golf de Golfs, y adicionarle la palabra R, que es la inicial de RENNSPORT, que en alemán quiere decir algo así como Deportivo Extremo.

Los Golf R ya no eran vehículos baratos, si bien seguían –o siguen- siendo utilitarios, ya que son perfectamente usables en el día a día, pero con un enfoque rabioso, más adecuado para una carretera o una pista.

...un poco de historia

El Golf R32 se presentó en el 2002, y en ese momento era una de las creaciones más extremas en la historia de la marca, ofrecía un poderoso motor VR6 de 3.2 litros -de ahí el 32 de su nombre- que entregaba 240 hp de potencia y un torque de 326 lb-pie, y además ofrecía un sistema de tracción integral heredado de Audi, que no era otra cosa que un sistema quattro, pero que bajo el sello de VW se denominó 4MOTION.

Golf R32

Pues bien en México hubo que esperar casi tres lustros para poder volver a tener disponible un Golf con apellido R, y para presentarlo VW nos invitó a la nueva pista de Yucatán para probarlo muy a fondo.

¿Qué nos ofrece el Golf R?

De entrada nos damos cuenta que ya hay un facelift en la carrocería, y sin ser una nueva generación, los conocedores lo llaman Golf 7.5 (por ser un facelift profundo de la generación 7) está fabricado sobre la plataforma MQB, y en el caso específico del R en México, la carrocería es de dos puertas, una exclusiva del modelo, que los aspirantes a un GTI no podrán tener, ya que toda la gama de Golf en México es de cuatro puertas, con la excepción del R, para beneplácito de los puristas y enojo de los demás.

 

¿El Golf R es un GTI anabolizado?

La respuesta categórica es NO, si bien el R es la quintaesencia de la deportividad en un Golf, no es un GTI, es mucho más, de hecho el vehículo solamente porta el anagrama de VW y emblemas con la R, por ningún lado dice Golf –aunque todos sabemos que lo es.

Bajo el cofre encontramos un motor de cuatro cilindros de 2.0l litros con turbocargador y el esquema de inyección estratificada que VW denomina TSI, el motor entrega una potencia de 290 hp, y una fuerza de torque de 280 lb-pie, el motor está –como en todos los Golfs- colocado en posición delantera central transversal y está acoplado a una transmisión de doble embrague (DSG) de siete cambios, que envía la fuerza de tracción a los dos ejes mediante un sistema de tracción inteligente, que reparte la tracción en donde más se necesita, este sistema se denomina 4MOTION y es una de las principales virtudes del Golf R.

Hablemos del diseño.

La carrocería es de dos puertas –aunque los ejecutivos de la industria automotriz se empeñan en decir que es de tres puertas, o cinco en su caso- yo nunca he usado la tercera o quinta puerta para ingresar al vehículo, entonces aunque los ejecutivos me corrijan y me digan que es de tres puertas, yo seguiré diciendo que es de dos.

El diseño es limpio, carente de cromos y observándolo de costado lo único que resalta, y mucho son los rines de 19 pulgadas modelo Spielberg, analizando la parte trasera encontramos una óptica más reducida, que recurre a la iluminación LED, y en la parte baja de la fascia encontramos cuatro salidas de escape, dos en cada flanco, la parte delantera también presume de iluminación LED en los faros principales.

 

El interior

Sin duda alguna es un vehículo Premium, hay detalles que me sorprenden mucho y otros que me hacen fruncir el ceño, primero les describiré lo relevante: los asientos delanteros son completamente deportivos e invitadores a buscar una zona sinuosa, tiene un diseño alto y grande, anchos con un excelente soporte lateral y sumamente cómodos, las tapicerías tienen unos insertos laterales con un material que simula fibra de carbón sin catalizar que viene mucho al caso con una atmosfera deportiva, la calidad de los plásticos en general es muy buena y la cubierta del tablero es suave y con alta calidad.

Aquí entramos en los detalles que nos quedan a deber un poco, por ejemplo el cuadro de instrumentos es completamente análogo, y no es que demerite su calidad de funcionamiento, pero al ser una versión tope de gama, todo el mundo esperaba un Digital Cockpit, otro detalle que lo desmerece es que el arranque es con una llave – similar a la de su hermano mayor el R32 2009 que estaba expuesto en la presentación- yo creo que por el nivel de precio, y el significado del modelo R debía haber tenido por fuerza un sensor de presencia y arranque por botón. Estos no son pecados capitales, pero si se están pagando casi 700 mil, se agradece que se tenga lo último en tecnología, que además ya está presente en otros modelos de la marca (me refiero específicamente al arranque del motor por botón)

 

Hablando del Infoentretenimiento está muy completo, ya que el sistema de audio está firmado por Dynaudio con una pantalla táctil de 8 pulgadas, ocho bocinas y es compatible con los formatos de reproducción de música almacenada en dispositivos externos como AUX y USB. VW ofrece una app descargable compatible con Smartphones, para interactividad entre el teléfono del usuario con la pantalla, pero no ofrece específicamente AndriodAuto o Apple CarPlay, o por lo menos en la ficha técnica no lo menciona, y les he de ser 100% honesto, estaba tan divertido manejando en la pista, que jamás se me ocurrió empatar mi teléfono de la manzanita, para descubrir si es compatible al 100% o no ¡Ofrezco sinceras disculpas!

El único detalle que no me gustó del sistema de Infoentretenimiento es que a pesar de que tiene muchos sensores de proximidad, tanto en la parte delantera como en la trasera, no tiene cámara de reversa

Tras el volante… y en una pista

En esta ocasión no voy a contarles como se comporta el vehículo en condiciones cliente, en la calle, ni de los consumos pues no lo manejé en ningún camino público, lo manejé en una pista de carreras, y hasta el hartazgo, hecho que me dejó con una gran sonrisa que aun conservo.

La cita fue en el Autódromo Emerson Fitipladi, localizado entre la Cd de Merida y Puerto Progreso en Yucatán, una pista nueva que mide 3,340 metros y cuyo trazado comprende de 16 curvas, algunas con peraltes que van de 3º a 5 º, con una recta de 750 metros que nos permitió llevar al R al extremo.

 

En esa pista, casi a nivel de mar los 290 hp del Golf se podían utilizar de maravilla, y lo primero que me percaté es lo bien que los pone en el piso gracias al sistema de tracción integral, en las pruebas iniciales de slalom el agarre era muy notable, y gracias al poco turbolag y el nulo torquesteer el Slalom fue divertido, y fue el aperitivo para el uso en pista, a muy buenos ritmos, en donde se podía llegar a la frenada de la recta con el velocímetro marcado más de 200 km/h.

Me puse a jugar con los tres modos de manejo que son programables desde la pantalla táctil y aunque traté de llegar al límite del coche, nunca lo conseguí dada la nobleza del sistema de tracción integral y los sistemas de seguridad de control de estabilidad y tracción parcialmente desconectábles.

 

Sin duda alguna el Golf R no defraudará a nadie, los puristas estarán frotándose las manos por poder comprar uno, y la gran ventaja es que no se trata de una edición especial, se trata de una adición al catálogo de Golf en México, es decir, la primera camada de un poco más de 200 autos –que está casi toda vendida- será precedida de arribos frecuentes de la versión R.

El Golf R tiene rivales frontales, en desempeño y en precio, los más directos son el Honda Civic Type R que llegó hace poco, y el Ford Focus RS, que ya va de salida. Al R lo que lo hará exitoso es la gran carga genética y la cantidad de aficionados que tiene el Golf, los cuales voltearán a verlo, si tienen un excedente de 700 mil en la chequera.

 

¡Ya lo probaremos a fondo!  

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