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Primer contacto con la RAM 1000 2019

¿Crees que llegue?

Primer contacto con la RAM 1000 2019

Esta pick up e en Brasil y Argentina es vendida como Fiat Toro. La verdad es que después de ver el éxito que ha cosechado con la RAM 700, la verdad no les creemos en lo más mínimo. Por ello, aprovechando su lanzamiento en Panamá para toda América Latina, decidimos darnos una escapada para conocerla a fondo. 

Hace una década (2009), FCA decidió que RAM se convirtiera en una marca independiente de Dodge y se especializara en pick-ups y vehículos comerciales. Hablamos sólo de Norteamérica, que es donde se vendía, pero lentamente, la marca ha pasado de vender 263 mil a 724 mil unidades, lo que grafica que este proceso ha sido exitoso. Latinoamérica, no es la excepción y para muestra es el crecimiento en la región de 150 por ciento.

Gran parte de este crecimiento se debe, precisamente a que en este transcurso de tiempo RAM ha adoptado algunos productos que antiguamente se vendian bajo FIAT. Esto se debe a que mientras en Brasil y Argentina la percepción de la marca es inmejorable, en el resto de América Latina, la firma italiana no goza del mismo respaldo de los consumidores. Por ello, tiene todo el sentido del mundo vender vehículos comerciales bajo una marca conocida y respetada como RAM.

La RAM 1000 / FIAT Toro es un producto muy innovador en su concepción, que le ha hecho acreedor de más de 30 premios internacionales y ser un éxito de ventas. Se trata de una pick up instalada entre las pequeñas RAM 700 y Volkswagen Saveiro, y las medianas como Toyota Hilux y Nissan NP300. Pero no es sólo una cuestión de tamaño, ya que la marca desarrolló algo que denomina SUP o Sport Utility Pick-up, una especie de SUV con caja de carga en la espalda. Por ello, su rival más frontal es la Renault Oroch que se fabrica sobre la base de la Duster.

Cabe mencionar que para América Latina, por ahora, hay sólo una versión llamada Bighorn, pero la oferta se complementará con la llegada de los acabados Laramie y Rebel. Con esto, la marca inicia un proceso de emparejamiento de versiones a nivel global para minimizar la confusión. La nueva RAM 1000 se fabrica en Pernambuco (Brasil) y está construida sobre la plataforma Small Wide que se utiliza en los nuevos Jeep Renegade y Compass. La marca indica que tiene un 85% de aceros de alta o ultra alta resistencia, obteniendo a cambio un nivel de rigidez sobresaliente y una alta dosis de seguridad. De hecho, obtuvo cuatro estrellas en las pruebas de choque de Latin NCAP.

Suspensión independiente en las cuatro ruedas, McPherson adelante y Multilink atrás, garantizan un andar más similar al de una SUV, pero con la versatilidad de tener una batea de carga en la parte trasera. En ella se pueden cargar 650 kilos, quedando a medio camino entre los 500 kilos de la RAM 700 y los 1,000 que aguanta la RAM 1200, nombre con el que se le conoce a la Mitsubishi L200, en aquellos lares. 

Bajo el cofre se instaló el mismo motor de la Renegade, un cuatro cilindros de 1.8 litros llamado eTorq, que eroga 130 Hp y 125 lb-pie. Está asociado a una caja automática de seis velocidades de la japonesa Aisin, que envía el par al eje delantero. 

El paquete de equipamiento de la versión Bighorn se complementa con vidrios y espejos eléctricos, seguros de cierre centralizado con mando a distancia, climatizador bizona, volante forrado en piel, control crucero, sensores y cámara de reversa, faros de niebla y luces diurnas LED, entre lo principal. El sistema de infoentretenimiento es UConnect con mandos por voz y apoyado en una pantalla táctil de 5 pulgadas con conectividad a bluetooth, navegador GPS y audio por streaming, pero no a Apple CarPlay y Android Auto.  

En seguridad se ofrece con bolsas de aire frontales, sistema de frenos ABS + EBD, controles de tracción y estabilidad, asistente de arranque en pendiente y anclajes para asientos infantiles ISOFIX.

¿Y cómo se maneja?

Como mencionamos al inicio, fuimos hasta Panamá para probar la nueva RAM 1000 y corroborar que tiene un andar más similar al de un SUV que a una pick up.

El habitáculo es generoso en las cinco plazas, aunque recomendamos que los asientos traseros sean usados por dos adultos no tan grandes. Hay espacio hacia arriba, menos hacia adelante y más bien poco a lo ancho, lo que hace que tres adultos vayan apretados. Consideremos que es cómoda para tres niños o dos adultos.

Adelante tiene la posición de manejo de una SUV, bastante elevada, lo que permite tener una buena visibilidad. El asiento es cómodo, el volante ofrece un buen tacto y el habitáculo está muy bien insonorizado, hay pocas vibraciones y ni siquiera sobre pavimentos maltratados entraba mucho ruido de rodadura.

El chasis se siente sólido, muy rígido, lo que deriva en una buena conducción en todo tipo de condiciones. Clave en esto es la suspensión, muy agradable incluso en algunas zonas de pavimento infame en las cercanías de Ciudad de Panamá, camino hacia el Canal. Los amortiguadores comprimen sin golpear y extienden sin brusquedad, algo propio de las pick ups de trabajo. Es suave y mantiene un buen nivel de aplomo.

Lo peor del conjunto es el tren motriz, con un motor que ofrece poco torque a bajas revoluciones, y una caja que no está configurada para exprimirlo de entrada. Una vez que se alcanzan las 2,000 rpm se vuelve agradable de manejo, pero intentar a vías rápidas es una misión difícil, sobre todo porque la RAM 1000 es pesada (1,660 kilos en seco).

También sorprende sus buenas características fuera del asfalto, pese a que no es 4x4. Tiene un gran despeje de 26 centímetros que da tranquilidad como para saber que no pegaremos por abajo.

Al final del día, y si nos atenemos al excelente desempeño comercial visto en Renault Oroch no entendemos la desición de no traer la RAM 1000, sobre todo cuando las ventas de FCA México van en plena picada. Si alguien tiene la respuesta por favor, que nos la diga, ya que sin duda sería un producto con una gran área de oportunidad en el mercado mexicano. Como sea, ellos se lo pierden. 

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