Test drive

Manejamos el Audi A8 2019

Probamos la versión denominada 55, y nos dejó un muy buen sabor de boca

Manejamos el Audi A8 2019

Ya saben que antes de conocer un producto nos gusta escudriñar en su historia, en los orígenes y en detalles interesantes de la marca en cuestión.

Hoy nos tocó evaluar a la quinta generación del A8 “Typ” D5, con una inmensa carga tecnológica y ahora ya tradicional en este modelo que es la punta de lanza de Audi desde 1994.

Así es, husmeando en la historia descubrimos que Audi ha vendido en 25 años casi 450 mil A8 en sus dos conformaciones: Sedán y Limosina. Conozcamos cada una de las generaciones.

“Typ” D2 (1994-2003)

 

El primer A8 denominado “Typ” D2 debuta en 1994 y se comercializó hasta el 2003 con pocas modificaciones estéticas, pero aportando cada año innovaciones tecnológicas, por ejemplo la óptica de Xenón. Con el A8 se empezó a escuchar en el mundo del automóvil la denominación “Audi Space Frame” que hace referencia a la plataforma construida enteramente en aluminio, y en el caso del A8 la carrocería también se desarrolló en ese material más ligero que el acero.

“Typ” D3 (2003-2010)

Hace su debut en el 2003 y está disponible hasta bien entrado el 2010, con esta generación conocimos la Inyección Estratificada de Combustible o mejor conocida como FSI. También ofreció una transmisión denominada Multitronic, mejor conocida como CVT, pero fue descontinuada rápidamente dadas las quejas de los usuarios debido a temas de confiabilidad y un desempeño más bien gris.

“Typ” D4 (2010-2017)

La tercera generación presentada en 2010 Audi nos devela un vehículo más grande y con mucha presencia, aquí vimos por primera vez una opción con motorización híbrida, la iluminación Full LED y gadgets integrados como el asistente de Visión Nocturna Infrarroja con detección de peatones, o de seres vivos en carretera evitando posibles atropellamientos por falta de luz en el camino, se comercializó hasta el 2017.

"Typ" D5 (2018- )

A la cuarta generación del Audi A8 se le denomina internamente como “Typ” D5 y ahora lo conoceremos a profundidad, pero les adelantamos que ahora todos los A8 serán con motorizaciones híbridas, y en este caso pasó por nuestras manos el A8 55 sedán, con chasis corto.

Antes que nada analicemos las diferencias con el modelo anterior, las medidas en general son bastante parecidas, creció 41 mm la longitud, quedando en 5,172 mm. El alto es de 1,473 mm y la anchura es de 1,945 mm, ambas cotas aumentaron en 41 mm en el primer rubro y disminuyeron -3mm en el segundo. La distancia entre ejes es de 2,998 mm y también creció 6 mm respecto a la generación anterior. El peso es de 2070 kgs (A8 55) y aumentó 70 kilos con un A8 D4 comparable en motorización, el incremento de peso se debe básicamente a las baterías y demás componentes del sistema MILD Hybrid.

Mecánica

El tren motor consta de un motor V6 de 3.0 litros TFSI más un motor eléctrico de 48V que entregan en conjunto 340 hp en el rango de las 5000 a las 6,400 rpm, el torque es de 369 lb-pie entre las 1,370 y 4,500 revoluciones.

La transmisión es automática de OCHO velocidades, el sistema de tracción es integral, llamado quattro por Audi y la dirección cuenta con asistencia eléctrica y el eje trasero también es direccional.

Dos innovaciones técnicas a bordo:

1.-El Sistema MILD Hybrid y así funciona:

Consta de una unidad de control, un motor eléctrico que ayuda al motor de combustión a trabajar de forma más ligera, ya que todos los periféricos eléctricos se alimentan de la batería del mencionado motor, es decir el motor de gasolina, no tiene las acostumbradas cargas que le restan eficiencia y no tiene conectadas poleas de accesorios como el compresor del aire acondicionado que le resten inercia.

El motor eléctrico/generador alimenta una batería, que además almacena la energía generada por el sistema de frenos.

A diferencia de los autos híbridos convencionales, el sistema Mild-Hybrid (MHEV) está conectado con una polea del cigüeñal, pero en lugar de restarle fuerza, le da un plus cuando el motor de combustión lo necesita, por ejemplo en una aceleración brusca.

La energía generada y almacenada se transforma de 48v a 12v y es utilizada por los accesorios como los vidrios eléctricos, sistema de infoentreteniminento o sistemas de asistencia como los ABS, la alimentación para la gestión electrónica de los diferenciales y muchos sistemas auxiliares, el motor térmico al no tener esa carga de trabajo funciona mucho más eficientemente y por lo tanto se reducen las emisiones de CO2 y por ende el consumo es mucho más eficiente.

2.- Eje trasero direccional

El A8 es un sedán de más de cinco metros, un vehículo grande con sus PROS y CONTRAS, y pensando en la maniobrabilidad éste sedán tiene una interesante combinación de dos ejes direccionales, en el delantero la dirección puede ser tan directa como se busca en un manejo deportivo, o tan suave como lo requieran las maniobras de estacionamiento, el eje trasero también es direccional  y resuelve el clásico conflicto de intereses entre estabilidad y comportamiento deportivo. En función de la velocidad, la desmultiplicación de la dirección varía entre 9.5:1 y 16.5:1.

En el eje delantero se utiliza un engranaje variable, mientras que, en el trasero, una cremallera puede hacer girar las ruedas hasta en 5 grados. A velocidades de hasta 60 km/h las ruedas traseras giran en dirección opuesta a las delanteras, reduciendo el diámetro de giro en hasta un metro. A velocidades superiores de 60 km/h, las ruedas giran en la misma dirección haciéndolo mucho más estable.

Bueno… después de la clase de ingeniería pasemos a cosas mucho más entendibles, pero no por ello menos complejas, el sistema de Infoentretenimiento Multimedia del cual también hay mucho que describir y explicar.

A bordo...

El interior del A8 nos recibe como nos ha acostumbrado la marca, con materiales de primerísima calidad, piel, madera real y plásticos muy bien armonizados y perfectamente bien terminados, es decir son tan perfectos que no vale la pena describirlos, los A8 siempre han sido majestuosos.

Infoentretenimiento Multimedia

El conductor dispone de una vasta información desplegada en TRES pantallas HD, la primera se localiza en el cuadro de instrumentos, en el A8 ya no hay ningún indicador físico, todo es virtual así que en donde anteriormente había un “cluster” de instrumentos está el ya famoso Virtual Cockpit, una pantalla de 12.3 pulgadas completamente configurable al gusto del conductor, en donde se puede dar o restar relevancia a algunos instrumentos como el tacómetro o el velocímetro para ponderar, por ejemplo el mapa del navegador. Al centro del tablero nos encontramos una segunda pantalla, de accionamiento táctil de 10.1 pulgadas, en donde tenemos prácticamente todas las funciones del A8, desde la selección musical, hasta el control de la iluminación ambiental además de el total control de un Smart pone enlazado vía cable USB o de forma inalámbrica, y si esto nos parece poco más abajo hay otra pantalla táctil, más pequeña de 8.6 pulgadas que nos despliega otras funciones y que además nos da la poción de escribir en ella con la yema del dedo, por ejemplo para buscar una dirección en el navegador, o dado el caso realizar una búsqueda en internet, escribiendo con “puño y letra” en la pantalla, o utilizando los comandos tradicionales de un teclado similar al de un SmartPhone o una tableta, pero con la función de poder “arrastrar” el dedo entre letra y letra, lo que hace mucho más rápida la escritura.

El A8 cuenta con una ranura para una tarjeta SIM, y si se habilita el puerto se convierte en un HotSpot hasta para cinco dispositivos móviles. El manejo es sumamente complejo e intimidante ya que son miles de comandos que hay que analizar pero es bastante intuitivo después de unos minutos de convivir con él.

El manejo

¡Por fin, llegamos a la mejor parte! Siempre al evaluar un vehículo de éstas características hay que ser detallistas, si bien la crónica es un poco larga y si ya llegaste hasta aquí en la lectura, quiere decir que te ha resultado interesante. ¡Gracias!

Al situarme en el puesto de conducción me doy cuenta de la carencia de botones físicos, solamente hay cuatro de ellos: para arrancar el motor, para controlar el volumen del audio, para seleccionar la visión de las cámaras y para accionar el freno de estacionamiento –los dos últimos más bien son teclas-

Al presionar el botón de arranque hay un espectáculo lumínico en las tres pantallas, y al cabo de unos segundos y de forma bastante silenciosa el A8 está listo para rodar.

El diseño y el estilo de un sedán de este tamaño está más bien enfocado al confort en las plazas traseras, incluso hay muchos controles de confort que se pueden controlar desde ahí también.

Como buen Audi de alta gama el desempeño mecánico es notable, silencioso y balanceado, el A8 no es excepción a la regla pese a que al principio uno podría pensar que un motor V6 le quedaría “chico” a un vehículo que en generaciones anteriores ofrecía un V12 para mover más o menos las mismas dimensiones. Recordemos que el V6 de 3.0 litros nos entrega 340 hp, que está acoplado a una transmisión automática de ocho cambios y que el sistema de tracción es integral permanente, que Audi inventó y que hizo famosa bajo el nombre: quattro.

El manejo en cuidad es confortable, el aislamiento con el exterior es total, la climatización es de cuatro zonas, dos adelante y otras dos en las plazas traseras, la suavidad de marcha es una constante aunque las calles no estén del todo tersas, cuando llevamos el A8 a la autopista las cosas empiezan a cambiar, esos 340 hp no se ven tan justos como lo parecen en el papel y gracias al selector de modos de manejo podemos aumentar un poco esa sensación de control y velocidad, insisto de nuevo con las dimensiones el A8 no está pensado con tintes deportivos, pero se deja manejar tan aprisa como el conductor lo desee. En zonas sinuosas es donde más brilla la puesta a punto y gracias a la dirección en ambos ejes se pueden atacar curvas con la misma agilidad que nos ofrece un HotHatch, y por momentos se nos olvida que circulamos en un vehículo de más de cinco metros que rebasa las dos toneladas de peso.

Por último y después de un buen tramo carretero que nos ofrece largas rectas y zonas sinuosas llegamos al Centro Dinámico Pegaso, en donde dispusimos de las tres pistas conectadas entre si que conforman un circuito con zonas trabadas, muy técnicas en donde las transferencias de peso hacen sufrir a cualquier vehículo y además tenemos dos largas rectas en donde probar aceleración y luego abusar de los frenos a placer –mismos que no presentaron ninguna fatiga-

Ahora regresemos al cuestionamiento. ¿El V6 de 3.0 litros MILD Hybrid le viene corto o no? mi respuesta es que es: La mecánica es adecuada, el A8 no es un monstruo quema llantas, no ofrece aceleraciones vertiginosas como un Tesla, pero a mi criterio ofrece un perfecto balance entre poder y confort, insisto no es un deportivo, pero podemos si queremos circular a promedios superiores a los 200 km/h, o estar detenidos en el denso tránsito con mucho confort interior.

Gracias al sistema MILD Hybrid los consumos son bastante decentes tomando en cuenta las dimensiones y el peso del A8.

 

Conclusión

Un sedan grande, con estilo y mucha presencia, con mucha competencia enfrente ya que el BMW Serie 7 y el Mercedes-Benz Clase S ofrecen muchas similitudes, el hecho que hace más atractivo al A8 55 es precisamente la hibridación ligera que ofrece, ya que independientemente de un mejor desempeño y un funcionamiento más limpio y amigable con el medio ambiente, al ser tipificado como híbrido el gobierno federal otorga incentivos fiscales al comprarlo, por ejemplo no paga ISAN (Impuesto sobre Auto Nuevo) ni paga el impuesto de tenencia anual tampoco.

No es un vehículo barato, ya que su precio base ronda en $1,650,000 mil pesos me parece una compra razonada en el caso de que se necesite un vehículo de esas características.  

 

Audi A8 2019 a prueba

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