Autos clásicos

La verdadera historia del Chevrolet Corvette Mako Shark

El día en el que un tiburón fue pintado como el deportivo estadounidense.

La verdadera historia del Chevrolet Corvette Mako Shark

Detrás de un modelo con tantos años de historia como el Chevrolet Corvette tienen que haber miles de anécdotas y hoy me voy a centrar en una muy puntual, la pintura del Mako Shark, concept que anunció a la segunda generación del deportivo norteamericano.

¿En serio pueda haber una anécdota digna de ser contada por el color de un concept? Si pero vayamos al principio antes de avanzar con esta historia.

Bill Mitchell a la pesca

En 1958 Bill Mitchell reemplazó al mítico Harley Earl como responsable de diseño de GM y rápidamente empezó a pensar en la segunda generación del Corvette. Hasta 1960 se trabajó con el prototipo XP-700, un C1 con cambios en la parte trasera y delantera, pero en 1961 aparecería el concept que anunciaría a la segunda generación, el XP-755 que rápidamente sería conocido como Mako Shark.

La historia cuenta que Mitchel fue de pesca y volvió al trabajo con un tiburón mako embalsamado que colgó en la pared de su oficina. Inspirado por el magnífico escualo, encargó a Larry Shinoda que diseñara su próximo modelo y el resultado incluyó el hocico largo con la parte superior del frontal más larga que la inferior, branquias laterales tanto al frente como en el lateral (encarnadas por los escapes), y obviamente, el color.

Si la montaña no va a Mahoma, pintemos al tiburón

La historia cuanta que los diseñadores de GM no lograban igualar el peculiar degradé del tiburón que pasaba de azul grisáceo de la parte superior a un blanco plateado de la panza. Cansados de que Mitchel rechazara el proyecto, los técnicos tuvieron una mejor idea, ¿y si el color del tiburón se pareciera al Corvette?

¿y si el color del tiburón se pareciera al Corvette?

La historia cuenta que en un movimiento muy arriesgado, el equipo esperó a que Mitchel se ausentara, “secuestró” su tiburón embalsamado y lo pintó para que coincidiera con el auto. Cuando el directivo regresó aplaudió el increíble parecido que habían logrado…

 

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