Test drive

Manejamos el Nissan Altima 2019

Divertido de manejar y bien hecho

Manejamos el Nissan Altima 2019

Antecedentes

El Nissan Altima es un viejo conocido en nuestro mercado, llegó a mitad de los años noventa, un vehículo de 4.58 metros, con un discreto motor de 150 hp y que fue creciendo a lo largo de las seis generaciones que tiene ya este modelo, que aunque no ha sido un récord de ventas, siempre ha estado disponible, y siempre lo estuvo con dos motorizaciones –una de cuatro cilindros y otra de seis en V- para hacerle un poco de mella a sus competidores del segmento.

Como lo descubriremos a continuación, el Altima ha crecido –como todos los de sus segmento- más de 30 centímetros de largo.

La sexta generación se presentó en el Salón de Nueva York en el 2018, como 2019 y una de sus grandes aportaciones es que es el primer Nissan en montar el motor de compresión variable que ya probamos en el QX50 de Infiniti.

Diseño

Las líneas del Altima son muy fluidas y guardan rasgos característicos de la marca, que ahora usan todos sus sedanes, desde el Versa, hasta el Máxima, y me refiero a líneas como el toldo flotante, o la parrilla V Motion que los hace verse estéticos y ágiles, pero el usar rasgos distintivos tan iguales en todos los modelos de la gama me parece un poco arriesgado, es decir, el que paga un Maxima no es feliz si el resto de la gama de menor precio se parece a su vehículo tope de gama ¿me explico?

Las medidas de la 6ª Generación son generosas en todos los aspectos, y creció más de 30 cms, como ya te lo había comentado. El largo total es de 4,900 mm, el ancho es de 2,065 –con espejos laterales-, la altura es de 1,456 mm y por último la distancia entre ejes es de 2,825 mm. El peso es de 1,556 kilogramos

Innovación Mecánica

Se trata de un propulsor de 2.0 litros, dotado de un turbocargador que entrega 268 hp, hasta aquí nada suena fuera de lo normal, lo interesante es que este motor puede variar la relación de compresión por si solo.

¿Cómo lo logra?

El proceso no es nada simple –ni de explicar ni de hacerlo funcionar- La tecnología de Compresión Variable que ofrece este motor que puede variar de 8:1 de compresión a 14:1 con un mecanismo interno en el motor, se trata de la implementación de unas bielas articuladas, que están conectadas al cigüeñal, que no está alojado en la bancada de los cilindros, si no justo en medio del bloque, la conexión de las bielas es mediante una sofisticada pieza, que con un movimiento basculante, ayudado de un brazo de control puede modificar la carrera del pistón, por consiguiente modificar la relación de compresión, en el primer caso la relación como ya lo dijimos es de 8:1 es decir la mezcla Aire-combustible se comprime ocho veces en la cámara de combustión, justo en el momento que termina de comprimir (el pistón en el punto más alto dentro del cilindro) es cuando se enciende la chispa y la mezcla explota, lanzando al pistón vigorosamente hacia abajo, lo que genera una inercia para que el volante motor gire, la segunda fase nos entrega 14:1 de compresión (potencia, pero menor gasto de combustible, y menos emisiones de Co2).

Un dato interesante es que al tener un dispositivo de compresión variable, el motor tiene dos capacidades, es decir cuando el accionamiento de compresión está en modo de BAJA compresión el motor tiene una capacidad de 1,997cc (499.25 cc por cilindro) y cuando el dispositivo cambia a formato de ALTA compresión es de 1,970 cc (492.50 cc por cilindro)

Interiores

El Altima ofrece unos buenos acabados, que denotan una coherencia con el segmento y el precio. Encontramos tapicerías de piel y muchas amenidades como el aire acondicionado de doble zona, y en el caso de esta versión, nos ofrece un sistema de audio formado por Bose con nueve bocinas.

Hay buena combinación de materiales, pero en algunos lugares no muy ocultos a la vista nos encontramos plásticos duros que no van acorde al resto de los materiales

Infoentretenimiento

En este rubro nos cumple a cabalidad, de entrada tenemos una pantalla de 8 pulgadas de accionamiento táctil, en donde se controlan prácticamente todos los periféricos que no tengan nada que ver con el motor, es decir: Navegación, visión de cámaras, estatus del radio y además al ser compatible con las conocidas plataformas Android Auto y Apple CarPlay, aquí controlamos algunas funciones de nuestro Smartphone.

Seguridad

Algo en lo que el fabricante japonés se ha esforzado últimamente en los vehículos que ofrece en nuestro país es precisamente el esquema de seguridad –activa y pasiva- a bordo como un monitor de Visión Periférica con detección de movimiento, también hay un sistema de frenado inteligente con detección de peatones y un detector de abandono de carril, que mediante vibraciones en el volante alerta del cambio involuntario

Manejo

Esta prueba la realicé en tres condiciones: Ciudad, autopista y pista.

Ciudad:

Ofrece una buena visibilidad, y es cómodo en tránsito, fácil de llevar a promedios de ciudad entre 50 y 80 km/h –que ahora NADIE respeta-, el escalonamiento de la caja CVT es adecuado gracias al algoritmo que simula los cambios y aunado al motor turbo la respuesta es ágil.

Autopista

La mejor puesta a punto del Altima, y en esta versión está enfocada al uso en autopista, ya que aquí lucen todas y cada una de las virtudes de un motor poderoso, y un buen esquema de suspensión nos dan el aplomo suficiente para ir muy muy por encima de los límites legales, de hecho me recordó mucho a aquel respetado Altima SE-R que probé hace más de una década, que portaba el glorioso V6 de 3.5 litros de 260 hp acoplado a una deliciosa caja de accionamiento manual de reacciones recias y contundentes.

En velocidades medias a altas se comporta muy bien, solo que a grandes velocidades y aunque dispongamos del motor de compresión variable el consumo será alto.

Pista

Pare esta prueba recurrimos a nuestros amigos del Centro Dinámico Pegaso y nos habilitaron en trazo de más de dos kilómetros, en donde conocimos los límites del Altima Exclusive, que hoy es la única opción si se quiere el motor de 2.0 litros de Compresión Variable. La capacidad de aceleración es muy buena, el trabajo de la suspensión aunque está enfocado al confort aguantó abusos que difícilmente un cliente común y normal someta a su Altima. Los frenos no presentaron fatiga notoria, y aunque se comportó a la altura la caja CVT no nos acaba de convencer al 100%  

Conclusión

Un buen producto, con un nombre arraigado, pero con una segmentación extraña y además una competencia feroz en el segmento, con mucha competencia.

Es la versión tope de gama, y aunque hay visos deportivos en su aspecto, el tipo de vehículo y conformación lo aleja de un deportivo nato y eso no lo hará enteramente atractivo a sus prospectos.

Un producto redondo, bien hecho, con calidad y prestancia en el camino, pero con un diseño que empieza a cansar visualmente por que Nissan lo ha vuelto demasiado común y parecido al resto de su gama.

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