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Primer contacto con el Suzuki Jimny 2021

Un radical y capaz 4x4, escondido en un envase atractivo y pequeño envase

Primer contacto con el Suzuki Jimny 2021

Desde que se presentó el Suzuki Jimny a nivel mundial hace dos años en el marco del Salón de París, se convirtió en uno de los más solicitados por los consumidores.

Pero la demanda superó hasta los pronósticos más optimistas de la marca, y la producción fue absorbida en su totalidad por los mercados de Japón y Europa, lo que hizo imposible su lanzamiento en nuestro mercado, hasta ahora.

Al final, la marca aseguró un primer lote de 1,000 unidades que solo se podrían reservar online a partir del pasado viernes 13. Hasta donde me quedé, un par de horas después de la puesta en producción del sitio, ya se habían colocado casi seiscientas unidades. Probablemente para cuando leas esto, ya se habrán agotado.

Leer: Suzuki Jimny 2021 llega a México y detalles de la preventa

No te preocupes, llegarán más unidades, la intención es que sea un producto con la misma disponibilidad que cualquier otro de la gama, aunque a sabiendas del éxito que han tenido todos los lanzamientos recientes, desde el Vitara, Swift y Swift Sport, en un inicio va a haber lista de espera.

¿Cómo se maneja en cuidad y carretera?

Pero bueno, ahora si vayamos a lo importante. Manejamos en México el Suzuki Jimny, en las inmediaciones de Avándaro y Valle de Bravo. Y hay bastantes cosas que hay que decir.

El Jimny es un auto bastante simple, no cuenta con esas sofisticadas suspensiones neumáticas de amortiguación regulable que ofrecen otros 4x4 como el Land Rover Defender, asimismo emplea una arquitectura body on frame y dada su reducida distancia entre ejes y generosa altura con respecto del piso, uno pensaría que sería un vehículo nervioso, brincón e incómodo para manejar en caminos asfaltados, así como solían ser los Jeep Wrangler de hace tan solo una década.

Sorprendentemente no es así, el Jimny se maneja mejor de lo que esperaba en ciudad y carretera, la suspensión controla suficientemente bien el cabeceo de la carrocería y no es muy dura, con lo cual entrega una marcha mucho más confortable de lo que habría esperado, las ventajas de pesar apenas una tonelada. Tampoco hay que confundir, el Jimny no es un auto diseñado para altas velocidades y llevarlo al límite en ese sentido no me parece muy sensato, pero vaya a 100 km/h no va a presentar problemas tampoco.

¿Le falta potencia?

Otra de las dudas que leo más frecuentemente en las redes sociales tiene que ver con la potencia, y es que un pequeño 1.5 litros de 102 hp y 96 lb-pie de torque suena a muy poco en estos tiempos.

Pero nuevamente hay que recordar que el Jimny es muy pequeño y ligero, y si bien, decir que sus aceleraciones son ágiles y contundentes, sería una absoluta mentira. Incluso creo que está justo de potencia, sobre todo considerando la altura de muchas de nuestras ciudades, pero en el tránsito se logra mover adecuadamente y en la brecha no sufre en absoluto gracias al buen engranaje de la 4H y 4L.

¿Qué tan capaz es en 4x4?

Apenas al salir a caminos de terracería y en mal estado se nota que el Jimny está en su elemento, puedes ir a ritmos alegres en caminos en donde otro auto sufriría daños y este pequeño samurái pasa con una facilidad sorprendente, transmitiendo además una solidez notable. No hay vibraciones, ruidos o algo que te haga sentir fragilidad, ni por un instante.

Poca adherencia y caminos accidentados son poca cosa, en modo 4H el Jimny sortea un obstáculo tras otro sin problemas y cuando las cosas se ponen complicadas en serio, solo es necesario bajar a 4L, el diferencial central se bloquea y el Jimny es virtualmente imparable. ¡Trepa y de que manera!

No soy un especialista en 4x4, pero creería que al mismo nivel que un Jeep Wrangler, es verdaderamente impresionante fuera del camino.

¿Es una compra racional?

Por supuesto que NO, el Jimny es pequeño por dentro, tanto que tendrás que elegir si quieres llevar ocupantes atrás o equipaje, las dos no se puede. Tiene pocos lugares para acomodar objetos y en cuanto a amenidades y ergonomía es un producto rústico.

Por poco más de 400 mil pesos, accedes a una Vitara Boosterjet que es mucho más amplia, práctica, eficiente y rápida.

Pero el Jimny es un capricho, de la misma manera que un Mazda MX-5 lo es, por ese dinero te compras un Mazda3 que evidentemente también es mucho más racional, pero sustancialmente menos divertida.

El Jimny se ve increíble, tiene muchísimo encanto y si eres fanático del 4x4, no hay nada con sus capacidades por el precio. Es, sin lugar a dudas, un gran juguete.

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