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Manejamos el Acura TLX 2015

El concepto de lujo oriental que no deja de sorprendernos

Manejamos el Acura TLX 2015

Antecedentes

Acura es –sin ningún temor a equivocarnos- una de las marcas de lujo más joven del mercado mundial, y sus destinos son cercanamente vigilados por Honda.

Acura nace en 1986, para proveer al cliente estadounidense de clase media, media alta productos mucho más lujosos en comparación a lo que Honda ofrecía, un ejercicio que se atrevieron a hacer los japoneses de cara al constante incremento de participación de las marcas alemanas en los segmentos arriba mencionados, el modelo del debut fue el Legend y la consolidación de la marca ocurrió unos años más tarde cuando fue develado el NSX, un vehículo creado a capricho y pedido de Soichiro Honda ¡Si, adivinaron, el dueño! Y puesto a punto por el piloto Ayrton Senna que en esa época cosechó todas las glorias de su carrera en la F1 con monoplazas McLaren propulsados por motores Honda. El NSX en su momento fue una férrea competencia en las pistas y en la calle de rivales como Ferrari o Porsche, esa buena reputación consiguió aun más aceptación de la clientela a una marca nueva.

La investigación y desarrollo de los productos Acura se cocina aparte de los Honda, y el vehículo de prueba es un ejemplo de ello El TLX fue presentado al mundo en el marco del Salón de Nueva York de este año y es el sustituto del TL y del TSX, vehículos que en su momento se vendieron en México con buena aceptación por el público.

 

Características técnicas y mecánicas

Bajo el cofre encontramos un motor (código J35Y6) V6 de 3.5 litros atmosférico, de la generación de propulsores desarrollados por Honda denominados Earth Dreams, por su eficiencia y bajas emisiones, está dotado de un sistema de válvulas variables denominado i-VETEC y el sistema de inyección de combustible es directa, la potencia del V6 es muy respetable, ya que ofrece 290 hp, en el rango de las 6,200 rpm, la fuerza de torque es de 267 Lb-pie, en el rango de las 4,500 vueltas del motor.

La transmisión es un capítulo aparte, es de accionamiento completamente automático de nueve cambios ¡si, leíste bien NUEVE! Provista por el constructor alemán ZF.

Dentro de las adiciones interesantes que ofrece el TLX es el sistema de dirección en las cuatro ruedas P-AWS (Precision All-Wheel Steer), hecho que lo hace ser muy maniobrable en caminos sinuosos, ya que una unidad de control hace que el ángulo simétrico de las ruedas traseras, (izquierda y derecha) actué en forma independiente, mejorando así la maniobrabilidad en bajas velocidades y aumentando la precisión del trazo en alta velocidad,  el giro del eje trasero es casi imperceptible a la vista.

Seguridad y asistencias

Cuenta con siete bolsas de aire, frontales, de cortina, y para las rodillas del conductor.

Los frenos ABS son obligados, y además de ofrecer un control de tracción y estabilidad el TLX está dotado de un arsenal de asistencias que ayudan – y a veces le estorban- al conductor, empecemos por las más comunes, por ejemplo el detector de punto ciego lateral, BSI (Blind Spot Indicator) que nos avisa con una señal lumínica la proximidad de un obstáculo. También cuenta con varias asistencias que huelga comentar son demasiado intrusivas como el FWC (Forward Collision Warning) en donde el vehículo –según su apreciación- decide que el conductor lo dirige a una colisión inminente, y le indica frenar mediante un enorme letrero que dice FRENO en el tablero, si el conductor hace caso omiso, el vehículo frena de manera autónoma. Ojo no es que siempre el TLX decida cuando frenar, el sistema se activa si el conductor no levanta el pie del acelerador y el vehículo que le precede reduce la velocidad repentinamente, sea porque dejó de acelerar o por que aplicó los frenos.

Eso no es todo, tiene más “gizmos” en pro de la conducción, y aquí los mencionaré, pero no los explicaré tan a detalle como el FCW, cuenta con el LWD (Lane Departure) un sensor para alertar el cambio de carril, LKAS (Lane Keeping Assist) que avisa si el vehículo está “mordiendo” raya e invadiendo el carril lateral y Cross Traffic Monitor, alerta al conductor sobre las posibles colisiones por la parte de atrás del vehículo.

Diseño Exterior

Las medidas exteriores son un poco más contenidas que las del TL y más generosas que el TSX, modelos al los que sustituye el TLX, cuyas dimensiones son: 4,845 mm de longitud, 1,440 mm de alto, la anchura es generosa, 2,091 mm, siendo uno de los más anchos del segmento, la distancia entre ejes es de 2,775 mm y por último la bascula nos indica que el peso es de 1,635 kg.

Las formas son netamente japonesas, hay quienes lo odian y otros que lo aman, y lo que más llama la atención en el TLX es el frente, pues la óptica principal esta conformada por una interesante combinación de luces de LED, que iluminan el camino no solo con un proyector, si no con cuatro por lado, hecho que lo hace ver simplemente espectacular, la parrilla de Acura no le favorece en nada, ya que es una enorme pieza de plástico que simula aluminio, ya muy vista en todos los modelos, si bien es el emblema de la marca, ya empieza a verse vieja. Los costados son bastante limpios y el corte de las puertas traseras nos remite inmediatamente al Mazda3 Sedán ¿quién lo usó primero?

Diseño Interior

Desde que se abre la puerta el golpe a los sentidos es Premium, la calidad en general es superior, los materiales se aprecian perfectos, las tapicerías son de piel y los asientos delanteros ofrecen hasta ocho ajustes eléctricos para encontrar una postura de manejo correcta, que en combinación con el ángulo de inclinación y profundidad del volante se puede manejar en una postura confortable y segura

El tablero está conformado por materiales suaves, y la consola central tiene una aplicación de madera con acabado de poliéster que completa el cuadro Premium, en pocas palabras el TLX se ve caro, lo es.

El sistema de Infoentretenimiento es ya una exigencia del mercado, más a este nivel, el  exponente de Acura ofrece a los ocupantes no una, si no dos pantallas para mantenerlos informados de todas las funciones del vehículo, de la ruta, del aire acondicionado o del status de reproducción del dispositivo externo, léase reproductor MP3 o Smartphone, ofrece la obligada opción de Bluetooth Audio Streaming (teléfono y música). La pantalla que queda más cerca del alcance de los dedos es táctil, cuando uno toca alguno de los íconos se produce una ligera vibración, además para los usuarios de iPhone, el TLX ofrece una interesante aplicación llamada Siri Eyes Free, que le permite al conductor acceder a muchas funciones mediante comandos por voz.

Sin lugar a dudas el elemento que más nos llamó la atención es el control de la transmisión, al que no podemos llamar palanca de cambios, por que ya no hay una, en su lugar hay una botonera, cada pulsador tiene una forma distinta, siguiendo el orden lógico, encontramos primero la P de Parking, que se acciona con un botón rectangular, seguido de la R de Reversa, cuyo diseño es más caprichoso, para evitar el accionamiento accidental, para aplicar la reversa hay que meter el dedo en forma de gancho y levantarlo, similar a los de freno de mano eléctricos, seguido del selector de Neutral,  la tecla D o Drive, es un botón redondo que sobresale de los demás, que al pulsarlo se ilumina de color verde, un poco más abajo está una pequeña tecla con las iniciales IDS, de ellas hablaré en la prueba de manejo, y por ultimo nos encontramos la tecla que activa el freno de estacionamiento, que también puede programarse para que se aplique cuando se presiona Parking y se libere en el momento que el conductor acelera levemente en la posición D, quiero ser enfático, ese tipo de botonera selectora de la transmisión me gustó mucho, brinda una sensación de estar a bordo de un auto tecnológicamente avanzado

Manejo

Desde que uno se aproxima el TLX nos da la bienvenida encendiendo unas luces que iluminan el contorno del costado, ubicadas en los espejos retrovisores, con tan solo tocar la manija el seguro se libera y ya una vez sentados tras el volante, solamente hay que pulsar el botón de arranque, ya no necesita llave. Una vez acomodado y con el cinturón de seguridad colocado, se siente una ligera presión del mismo, que se ajusta perfectamente, y mediante esa presión el cinturón hace un rápido calculo de nuestra talla y peso, para que en caso de accidente, la explosión de la bolsa de aire sea directamente proporcional al tamaño de nuestro cuerpo, es decir, si la persona que conduce pesa 70 kilos, se abrirá con menos vigor que si el conductor pesa 120 kg.

Una vez acoplada la posición D del selector de la transmisión, emprendemos la marcha, en el modo de manejo NORMAL, en donde las cosas pasan con suavidad, la aceleración es gradual, constante pero sutil, los cambios de la transmisión también se van acoplando de manera casi imperceptible, en donde el silencio de la marcha y el buen aislamiento se hacen presentes, el sistema IDS incluye además cuatro modos de conducción, por default, siempre que encendamos el vehículo estará en el modo de manejo NORMAL, pero podemos elegir el ECON, en donde todo el funcionamientos del TLX está orientado al bajo consumo de combustible, en este modo, las aceleraciones son progresivas y constantes, los cambios de la caja son a un régimen bajo de rpm. En el modo SPORT las cosas empiezan a cambiar, el acelerador es más “risueño” con el pie del conductor, la dirección se siente más firme y se puede jugar con las paletas de cambio situadas detrás del volante, si bien la trasmisión no es de doble embrague, nos deja jugar con los cambios ascendentes, y descendentes para un manejo más deportivo, por último, podemos seleccionar la opción SPORT+ en donde el conductor puede exprimir todo el potencial del TLX, incluso con la opción de desconectar el control de tracción.

Tanto en cuidad, con trafico denso, como en carretera el TLX puede disfrutarse ampliamente, sea por las amenidades a bordo, como el sistema de Infoentretenimiento, como exprimiendo sus capacidades dinámicas, que no son pocas.

Conclusión

Un producto con más PROS que CONTRAS, con una calidad de factura completamente Premium que lo deja bien parado ante sus competidores específicamente alemanes, mucha tecnología asistiendo al conductor, para algunos como yo puede ser quizá demasiada. Es un vehículo con las dimensiones ideales para una familia de cuatro miembros, cómodo y con un diseño discreto. Los CONTRAS que tiene es sin duda el precio-estilo y los pocos puntos de venta de Acura en el país. Un producto costoso, que nos deja saber como se ve el lujo en el lejano oriente, aunque el vehículo sea específicamente pensado, diseñado y creado en EE.UU. para el consumidor estadounidense y que busca posicionarse en el competido segmento de los compactos de lujo en México.

¿Lo comprarías?

Acura TLX 2015 a prueba

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